Orden de Calatrava
Order of Calatrava
★ Origen de la Orden
En enero de 1158, la corte de Castilla estaba en crisis. El rey Sancho III acababa de heredar el trono de su padre Alfonso VII, y el reino estaba debilitado por la división. Los almohades, la poderosa dinastía norteafricana, preparaban un ataque contra Calatrava, la fortaleza clave que controlaba los caminos entre Córdoba y Toledo — la llave de la frontera sur de Castilla.
Los Caballeros Templarios, que habían defendido Calatrava desde 1150, la devolvieron al rey. No podían sostenerla. Desesperado, Sancho III reunió a sus nobles y ofreció Calatrava a quien se atreviera a defenderla. Nadie se presentó.
Entonces ocurrió algo que nadie esperaba. Dos monjes cistercienses se presentaron ante el rey: Raimundo, abad del monasterio de Fitero en Navarra, y Fray Diego Velázquez, un monje que antes había sido guerrero y capitán de Alfonso VII. Diego Velázquez, burgalés de La Bureba, nacido hacia 1130, había colgado la espada por el hábito — pero la pesadilla de perder Calatrava lo sacó de su celda. Según la tradición, una noche se levantó en sueños y fue al aposento del abad gritando: "¡Santo padre, vamos a la guerra contra los moros! ¡Vamos a la guerra!"
Raimundo lo calmó y le ordenó volver a su celda. Pero en oración, comprendió que Dios le pedía aceptar el reto. Los nobles se rieron de los monjes. Un abad y un fraile, ¿defendiendo una fortaleza que los Templarios habían abandonado?
No había otra opción. El 1 de enero de 1158, en Almazán, Sancho III firmó la donación de Calatrava a los monjes de Fitero "para defenderla contra los paganos, enemigos de la cruz de Cristo." El abad Raimundo predicó la cruzada. Fray Diego Velázquez organizó a los voluntarios y los encuadró como ejército. Se cree que reunieron más de 20.000 monjes y soldados (cifra probablemente exagerada por los cronistas). Ante tal multitud, los árabes se retiraron sin combatir.
Así nació la primera orden militar española — no de nobles o caballeros, sino de monjes. Fray Ángel Manrique, cronista cisterciense, llamó a Diego Velázquez "Author fuit" — el verdadero autor de la milicia calatravense. Sin él, Raimundo nunca habría aceptado el reto. Sin Raimundo, Diego no habría tenido autoridad para predicar la cruzada.
Raimundo murió hacia 1162-1163. Tras su muerte, los caballeros se negaron a vivir bajo un abad. Los monjes se retiraron a Ciruelos. Los caballeros se fueron a Ocaña, donde formaron una milicia y eligieron a su propio caudillo: Don García, primer Maestre de la Orden de Calatrava, hacia 1164.
Don García obtuvo del Císter y del Pontificado la primera regla para la Orden. Fue una regla feroz, modelada sobre las costumbres cistercienses para hermanos laicos: votos de obediencia, castidad perpetua y pobreza; silencio en dormitorio, refectorio y oratorio; ayuno cuatro días por semana; abstinencia tres días; un número fijo de Padrenuestros por cada hora del Oficio; y la obligación de dormir con la armadura puesta. Los caballeros vestían el manto blanco cisterciense con una simple cruz negra — la flordelisada que más tarde sería roja.
La Orden de Calatrava sería diferente de Santiago en todo. Santiago permitía el matrimonio; Calatrava exigía castidad perpetua. Santiago seguía la regla agustiniana; Calatrava la cisterciense. Santiago era hospitalaria y militar; Calatrava era pura milicia monástica. Donde Santiago atraía miembros por su flexibilidad, Calatrava los forjaba con disciplina de hierro.
Diego Velázquez murió hacia 1196 en el monasterio de San Pedro de Gumiel (Burgos). Según la Real Academia de la Historia, posiblemente descendía de la Casa de Ayala, una de las más prestigiosas del reino de Castilla medieval.