Real y Distinguida Orden de Carlos III

Fundada en 1771

📖 Historia

La Real y Distinguida Orden de Carlos III fue fundada el 19 de septiembre de 1771, día del nacimiento del Infante Carlos Clemente, primer nieto del rey Carlos III e hijo de los Príncipes de Asturias (futuros Carlos IV y María Luisa de Parma). El rey decidió conmemorar el feliz acontecimiento creando una nueva orden de caballería dedicada a premiar el mérito y la virtud.

Los primeros Estatutos, fechados el 24 de octubre de 1771 (el primer día que la Princesa salió a misa tras el puerperio), establecieron dos grados: Caballeros Grandes Cruces y Caballeros Pensionados. Los aspirantes debían demostrar limpieza de sangre hasta los bisabuelos y nobleza hereditaria en la línea paterna. La Orden fue puesta bajo el patronazgo de la Inmaculada Concepción, de quien Carlos III era extraordinariamente devoto. Los caballeros juraban defender el misterio de la Inmaculada Concepción.

Durante el reinado de Carlos IV (1788-1808), la Orden mantuvo su prestigio, pero la invasión napoleónica trajo la primera crisis. El rey José I Bonaparte suprimió la Orden mediante decreto del 18 de septiembre de 1809, creando en su lugar la efímera Orden Real de Caballería de España. Con la restauración de Fernando VII, la Orden fue restablecida. Fernando VII modificó los Estatutos el 30 de septiembre de 1815, creando una nueva placa para los Caballeros Pensionados, y el 29 de abril de 1818 reformó la vestimenta ceremonial.

La transformación más profunda llegó con Isabel II. El Real Decreto del 26 de julio de 1847 convirtió formalmente la Orden en institución exclusivamente civil, eliminó el requisito de limpieza de sangre y nobleza hereditaria, y estableció cuatro grados: Gran Cruz, Encomienda de Número, Encomienda y Cruz. Esta reforma reflejaba la transición de la España absolutista a un modelo liberal constitucional.

En 1878, Alfonso XII introdujo el grado de Collar como la más alta categoría, limitado inicialmente a 60 recipiendarios.

Durante la Segunda República (1931-1939), la Orden fue suprimida junto con todas las órdenes monárquicas. Franco la restableció parcialmente, y con la restauración democrática y la monarquía constitucional, la Orden recuperó plenamente su estatus.

El reglamento vigente, aprobado por el Real Decreto 1051/2002 del 11 de octubre, establece la estructura actual de cinco grados y regula los procedimientos de concesión. Desde 2002, se han distinguido más de 135 personas con la Gran Cruz, incluyendo figuras políticas, diplomáticas e institucionales de España y del mundo.